Acompañada por el presidente del Gobierno de Cantabria, Miguel Ángel Revilla; el alcalde de Santander, Iñigo de la Serna; y el jefe de Estado Mayor de la Defensa, general del Aire José Julio Rodríguez, la ministra de Defensa subrayó que los actos del Día de las Fuerzas Armadas se centrarán este año en Santander porque "ésta es una tierra que ha demostrado a lo largo de la historia una gran vinculación y sintonía con las Fuerzas Armadas".
Carmen Chacón explicó que para estrechar lazos entre militares y civiles y profundizar en ese espíritu de cercanía y participación, la celebración del Día de las Fuerzas Armadas no se limitará únicamente a un fin de semana y una ciudad, sino que se extenderá durante siete días a gran parte del territorio nacional. Así, habrá jornadas de puertas abiertas, exposiciones, coloquios y diversos actos en muchas poblaciones que permitirán que los ciudadanos puedan conocer de cerca y apreciar la labor de nuestros Ejércitos.
En lo que se refiere a los dos días centrales en Santander, este año participarán entre 1.200 y 1.400 militares en una gran diversidad de actos, entre los que destaca una exhibición aeronaval, con un simulacro de rescate de refugiados de la ONU, que se llevará a cabo el sábado, 30 de mayo, en la playa de El Sardinero. La celebración culminará el día 31, domingo, con el acto solemne de homenaje a la bandera y los caídos, que presidirá Su Majestad el Rey.
Nuevos vehículos blindados
Asimismo, la ministra anunció que los ciudadanos de Santander tendrán la oportunidad de ser los primeros en conocer los nuevos vehículos blindados de pelotón RG31-MK5E, que próximamente serán desplegados en las zonas de operaciones con mayor riesgo.
"La seguridad de nuestras tropas ha sido siempre la prioridad número uno del Gobierno", subrayó Chacón, quien agradeció al presidente del Gobierno de Cantabria y al alcalde de Santander la colaboración que están prestando para llevar esta celebración a buen puerto.
Por su parte, el jefe de Estado Mayor de la Defensa (JEMAD) insistió en que el propósito de estos actos es combinar ese espíritu de cercanía y participación entre militares y civiles, con la muestra del grado de adiestramiento y preparación de las Fuerzas Armadas.
"Durante dos días, Santander albergará a una representación importante de sus Fuerzas Armadas, que estarán orgullosas de mostrar a los ciudadanos un ejemplo de su preparación y de cuáles son sus posibilidades, deseando que sirva para estrechar, más si cabe, los lazos entre civiles y militares", afirmó el general Rodríguez.
Exhibición aeronaval
En la exhibición aeronaval, que tendrá lugar el sábado 30 de mayo a las 11:30 horas en la playa de El Sardinero, habrá medios de los tres Ejércitos que materializarán un simulacro táctico en tierra que exigirá evacuar a personal civil.
A este respecto, se podrá ver evolucionar buques de la Armada, medios anfibios, paracaidistas, buceadores, equipos especiales, vehículos de diferentes modelos, así como helicópteros y aviones de distintos tipos, siguiendo una secuencia programada y estudiada para materializar esa acción en tierra. Para darle una mayor nota de realidad a este supuesto, un equipo de simulación en la playa creará el escenario adecuado.
Esta exhibición aeronaval se complementará con una exposición de diferente material empleado por las Fuerzas Armadas, y unas jornadas de puertas abiertas en los buques de la Armada participantes en los actos, como el Buque de Asalto Anfibio "Galicia", la fragata "Juan de Borbón" y los cazaminas "Sella" y "Tajo".
Estos buques, así como el material de la exposición, desplegarán en la zona del muelle de Albaredo durante el sábado 30 y el domingo 31 de mayo. Los ciudadanos podrán contemplar una variada gama de medios, capacidades y vehículos de las Fuerzas Armadas, entre ellos, algunos de los que son empleados en las diferentes zonas de operaciones donde se encuentran participando nuestras fuerzas. Se complementarán con áreas interactivas y finalmente, la patrulla "Águila" del Ejército del Aire, realizará una exhibición aérea durante la tarde del domingo 31 de mayo, sobre la zona de la exposición.
Jura de bandera para personal civil
Junto a estos dos actos, la exhibición aeronaval y la exposición de material, que constituyen la parte de demostración de las capacidades operativas de las Fuerzas Armadas, también se ha programado una jura de bandera para personal civil. Esta jura de bandera se realizará en un tramo del paseo de Pereda, el sábado 30 de mayo a las 18:00 horas.
Su finalidad es permitir a todos aquellos ciudadanos que así lo deseen efectuar el Juramento a la Bandera, bien porque no hayan tenido la oportunidad de hacerlo, o bien porque deseen renovar este juramento realizado hace años durante su prestación del servicio militar. "Se trata de un compromiso que los civiles adquieren voluntariamente con España y la defensa y protección de su sociedad", afirmó Carmen Chacón.
En este acto está prevista la participación de unidades y banderas de los tres ejércitos y finalizará con un desfile de la fuerza participante, y una demostración de la patrulla "Águila".
Homenaje a la bandera y los caídos
La celebración del Día de las Fuerzas Armadas culminará con el Acto de Homenaje a la Bandera y a los Caídos, que tendrá lugar el domingo, 31 de mayo, a las 12:00 horas, en el Parque de Las Llamas.
Además de las unidades que constituirán la fuerza de honores, está prevista la participación de enseñas históricas de unidades de los ejércitos cercanas a Santander o que celebren algún aniversario, como la del Regimiento de Infantería "Soria 9", que celebra este año su quinto centenario.
Asimismo, una batería de salvas proporcionará los honores de ordenanza, y paracaidistas del Ejército del Aire harán llegar la bandera nacional mediante lanzamiento paracaidista. La patrulla "Águila" colaborará de nuevo a la solemnidad de la celebración.
Una de las señales que anuncian la senectud es una creciente disposición a confundir deseos o ensueños con la realidad. El comportamiento de los estados europeos en la crisis de Afganistán, hoy extendida a Pakistán, es un claro exponente de hasta qué punto nos hemos ganado a pulso la denominación de Viejo Continente.
Durante años nos hemos perdido en estériles debates sobre la legitimidad y legalidad de nuestra presencia en Afganistán. Cada gobierno ha enviado las tropas que ha querido y con misiones e instrucciones precisas. Hemos decidido que nuestro objetivo era ayudar a la reconstrucción, colaborar con el Gobierno y las ONG para desarrollar la administración, dotar de infraestructuras... como si todo se redujera a un acto de voluntad. Hemos negado lo obvio, que estábamos en medio de una guerra. Tras años de protectorado norteamericano en Europa hemos olvidado lo más elemental sobre la política internacional: si no se garantiza la seguridad, si no se tiene un control suficiente del terreno, cualquier otro cometido resulta imposible.
Hemos gastado un dineral en casi nada. Como no hemos querido formar una fuerza multinacional que acabara con los talibanes, éstos se han hecho con el control manteniendo sitiados a buena parte de los contingentes extranjeros. Mientras jugábamos a reconstruir ellos hacían la guerra y se ganaban la voluntad de la gente por las buenas o por las malas. Somos responsables de nuestra ceguera y de sus consecuencias.
Ya no es posible mantener por más tiempo el engaño. Hay una guerra que se extiende por dos estados, uno de ellos dotado de capacidad nuclear. Los europeos estamos en el campo de batalla con unas misiones anacrónicas, unas instrucciones absurdas y sin los medios necesarios. ¿Serán capaces nuestros gobiernos de reaccionar y asumir la realidad tal cual es?
El Mando de Artillería de Campaña (MACA), con sede en León, inició el relevo progresivo del anterior contingente en Kosovo, liderado por el Mando de Artillería Antiaérea, por el que se convertirá en la última Agrupación Táctica del Ejército de Tierra (KSPAGT XXIII) en el territorio balcánico, tras más de diez años de misión española de mantenimiento de la paz en la antigua provincia serbia.
La última agrupación española en Kosovo asumirá el control de su zona, comprendida en el sector occidental kosovar y con bases en Istok y en el Valle de Osojane, el próximo 4 de mayo en una ceremonia militar en la que relevará oficialmente al destacamento liderado por el Mando de Artillería Antiaérea, testigo del anuncio de repliegue realizado por la ministra de Defensa, Carme Chacón, el pasado 19 de marzo en su propia Base España, en Istok.
El penúltimo contingente español, basado en la Artillería Antiaérea del Ejército de Tierra, comenzó también su repliegue con el regreso de un primer escalón en un vuelo que llegará primer al aeropuerto de Valencia para, posteriormente, aterrizar en Madrid.
Al mando del coronel Javier Luis García Blázquez, el último destacamento español está integrado por militares del Regimiento de Artillería de Campaña 11 (RACA 11), con 90 militares y sede en Castrillo del Val (Burgos), así como del Regimiento de Artillería Lanzacohetes número 62, con 63 efectivos y sede en Astorga (León). Estos dos grupos pertenecen al Mando de Artillería de Campaña (MACA), con sede en León. La agrupación logística está basada en la Agrupación de Apoyo Logístico número 21 del Ejército, con sede en Sevilla. La agrupación se completa con personal del Regimiento de Infantería Mixto Garellano número 76 (Vizcaya - Álava), con efectivos de otras unidades y con un pequeño destacamento de la Guardia Civil.
La ministra de Defensa confirmó en su comparecencia parlamentaria del pasado 7 de abril, el último contingente militar en Kosovo se hará cargo de la segunda fase de la retirada, tendrá menos efectivos que el anterior y, progresivamente, irá transfiriendo sus competencias a otras fuerzas de la Alianza para poder centrarse en las labores logísticas y otras cuestiones propias del repliegue.
Tras el regreso a España de la mayoría de los militares al mando del coronel García Blázquez sólo permanecerá en Kosovo una “unidad de apoyo al repliegue”, que será la encargada de materializar la última fase de la retirada, que deberá culminar “antes de que finalice el verano”.
El Arma de Artillería del Ejército de Tierra, que se desplegó por primera vez al mando de una agrupación española en Kosovo el pasado mes de enero, será la responsable de liderar los dos últimos contingentes españoles en el territorio balcánico, el que opera en la actualidad y escuchó en primer lugar el anuncio de la retirada, el Mando de Artillería Antiaérea, y el que tendrá que materializar el repliegue y el cierre de las dos bases españolas.
La Base España de Istok, uno de los mejores emplazamientos construidos por las Fuerzas Armadas españolas en una misión de mantenimiento de la paz en el exterior, visitado por el Rey don Juan Carlos en 2002, será transferida a otra fuerza militar o autoridad, al igual que la base del destacamento de Osojane, un pequeño acuartelamiento reconocido por la población serbia por la labor de protección desarrollada por las tropas españolas.
Además de asumir la recta final de la misión militar en Kosovo, el Mando de Artillería de Campaña ha cobrado especial importancia en las operaciones de mantenimiento de la paz por ser sus militares los primeros en operar el primer vehículo aéreo no tripulado (UAV) íntegramente español, el Sistema Integrado de Vigilancia Aérea (SIVA), y la primera aeronave de este tipo desplegada por España en Afganistán, el modelo de fabricación israelí Searcher MKIIJ.
Las Fuerzas Armadas españolas han permanecido en Kosovo desde 1999. Tras la participación de los cazas F18 del Ejército del Aire español en los bombardeos contra las fuerzas serbias en territorio kosovar, la Legión fue el primer contingente del Ejército que llegó a la entonces provincia serbia, de mayoría étnica albana. Durante estos diez años, las tropas españolas han recorrido miles de kilómetros en patrullas de seguridad, han sufrido nueve bajas, han realizado más de cien proyectos de impacto rápido y han entregado más de una tonelada de ayuda humanitaria.
NO es la primera vez que los informes procedentes de Afganistán, como el que publicamos hoy, revelan el avance de los talibanes en la zona de responsabilidad española. La diferencia es que cada uno es más alarmante que el anterior, poniendo de manifiesto que la situación empeora sin cesar desde hace al menos dos años y medio, hasta el punto de que un documento de Naciones Unidas alerta ya sobre la posibilidad de que los talibanes se hagan con uno de los distritos que las tropas españolas deberían tener bajo su control. La Alianza Atlántica ha elaborado en este tiempo dos grandes documentos estratégicos sobre el conflicto: el primero, en la cumbre de Bucarest del año pasado, mientras que el segundo se ha empezado a plasmar en la que se celebró en Estrasburgo a principios de abril. Todos los aliados tratan de ajustar su acción militar a unas circunstancias cambiantes, en busca de la mayor eficacia, pero, a pesar de esa constatación, el Gobierno español no ha considerado ningún cambio esencial en el papel de nuestros soldados en Afganistán. Al contrario, el presidente Rodríguez Zapatero se ha enrocado en una posición cicatera y las tropas españolas se limitan prácticamente a seguir las mismas instrucciones que tenían cuando llegaron, aunque la experiencia demuestre que la realidad es muchísimo más compleja que entonces.
En los últimos cinco años, España se ha limitado a apoyar en la OTAN prácticamente todas las iniciativas comunes, pero por la vía del asentimiento pasivo. Es cierto que no es el único país que mantiene esta posición evasiva y ambigua, pero eso no exime al Gobierno de su responsabilidad. El nuevo presidente norteamericano, Barack Obama, ha expresado claramente que desea que la misión de la OTAN en Afganistán se oriente más activamente hacia las labores de la reconstrucción, como insiste en defender el Gobierno socialista, pero a Washington eso no le impide llevar a cabo una política militar más contundente. De hecho, es muy probable que las tropas norteamericanas tengan que enviar refuerzos para evitar que las españolas sean rodeadas por el enemigo.
Las elecciones que se celebrarán en el mes de agosto en Afganistán serán un punto de fuga para la consolidación del frágil entramado institucional que la OTAN y la comunidad internacional en general tratan de apuntalar desde hace siete años. Bastaría que los talibanes las hicieran imposibles a base de atentados e intimidaciones para romper la necesaria legitimidad necesaria, y por este motivo resulta tan importante que España envíe tropas adicionales para ayudar a los afganos a empezar a vivir en paz y en libertad. Los talibanes saben que, cuando advierten que los soldados extranjeros pueden morir en aquel lejano país, logran sembrar la duda en la sociedad española. Sin embargo, nadie puede olvidar que no fue Occidente el que empezó esta guerra y que, a diferencia de lo que hicieron otras potencias en el pasado, los miembros de la OTAN están en Afganistán defendiendo su propia seguridad. La misión no puede fracasar bajo ningún concepto, porque no sólo está en juego una operación militar en un país remoto, sino -como sabemos por experiencia- la seguridad en nuestros propios países.
La misión de la F-103 en Somalia junto a la flota permanente de la OTAN Standing Nato Maritime Group One (SNMG-1) se prolongará en el tiempo más de lo programado, tal y como se prevé desde la Alianza Atlántica. Lo que iba a ser una actuación puntual de unos veinte días colaborando con la operación Atalanta de la UE, aunque independiente de ella y dentro de una navegación con destino final en Australia, se extenderá ahora casi hasta julio, salvo más giros imprevistos en el guión oficial. En concreto, se prevé que finalice el día 28 de junio.
Así lo ha señalado la portavoz adjunta de la OTAN, Carmen Romero, tal y como han recogido desde Bruselas diferentes agencias de comunicación, haciendo referencia al conjunto de la SNMG-1, que está integrada por siete buques de diferentes países, aunque no siempre se encuentran todos en el mar. También confirmó que se han cancelado las visitas programadas a puertos de Singapur y Australia -el destino original de la singladura- por entender que la labor de las unidades contra la piratería «ha sido significativa» y debe continuar.
Según diferentes fuentes consultadas en el seno de la Armada, la F-103 se desplazará ahora a una breve visita a Karachi -en Pakistán- y el día 29 se cuenta con ella en Bombay (India), donde está concertada una acción promocional por parte de Navantia con la asistencia de representantes del Ministerio de Defensa de ese país y de su Armada, que se han interesado por productos como las fragatas F-100 o el buque Juan Carlos I.
Corroborando lo anunciado por la Alianza Atlántica, las citadas fuentes de la Marina española han señalado que se trabaja ya «al 95%» con el escenario de que, desde la India, regrese la Blas de Lezo de inmediato al Cuerno de África para continuar con su labor.
La F-103 zarpó de Ferrol a mediados de febrero para, tras un período de adiestramiento en la base de Rota, incorporarse a la citada flota de la OTAN. Durante el mes de abril ha estado ya en aguas de Somalia.
A bordo de la F-103 viajan un total de 200 marinos y un Equipo Operativo de Seguridad (EOS) de infantes del Tercio Norte. Desde la Armada se ha indicado que la mitad, aproximadamente, son de origen gallego y una cuarta parte del global proceden de la comarca.
La Blas de Lezo acumula ya experiencia con la flota internacional de la OTAN Standing Nato Maritime Group One, dado que en el 2008 fue, durante varios meses, su buque insignia, al corresponder el mando de esta unidad el pasado ejercicio a España. En el 2009 esa función la está asumiendo Portugal.
No es la única F-100 que ha trabajado en Somalia. De hecho, fue la F-104 la encargada de llevar el peso de la misión militar lanzada el pasado ejercicio por el Gobierno español para la liberación del atunero Playa de Bakio, tras ser apresado por piratas.
Flexibilidad
El cambio de objetivo programado por la OTAN para esta flota, en la que se integra el buque con base en Ferrol, se enmarca dentro de su propia naturaleza. La SNMG-1 tiene como principal fin la vigilancia del litoral de las naciones de la Alianza Atlántica y de sus intereses, como es el caso. Tiene capacidad, además, para ofrecer una respuesta rápida ante una crisis en cualquier parte del globo, tal y como ha ocurrido en esta ocasión. Puede actuar de forma individual o formar parte de una fuerza mayor, ejerciendo de eje, con componentes aéreos y terrestres.
La Unidad Militar de Emergencias (UME) podrá usar a partir de ahora la enseña nacional en su modalidad de estandarte, al haber considerado la ministra de Defensa, Carme Chacón, que se ha hecho merecedora de ello..
Así consta en la orden ministerial 15/2009 de 7 de abril, en la que Chacón indica que "la UME, por su misión, entidad y organización, así como por su trayectoria, eficacia y espíritu de servicio, se ha hecho merecedora a ostentar la Enseña Nacional, cuya posesión y custodia estimulará a sus componentes a mantener este legado".
Se trata del respaldo del Ministerio a una solicitud planteada para que la unidad creada por decisión directa del presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, el 7 de octubre de 2005 pueda desfilar con estandarte de la unidad y no con banderines de los batallones, como hacía hasta ahora, según precisaron fuentes militares.
Esta concesión conllevará la celebración de un acto oficial y un apadrinamiento por parte de algún alto mando militar o algún miembro de la Familia Real, igual que se hace con otras unidades de las Fuerzas Armadas.
A partir de este viernes, la Unidad Militar de Emergencias ya tiene "el derecho al uso de la Enseña Nacional en su modalidad de Estandarte", según la orden que firma la ministra de Defensa
Los forenses turcos que ayudaron a identificar los cadáveres de los militares del Yak-42 declararon ayer ante el tribunal que juzga los errores en las filiaciones de 30 de ellos que el general médico Vicente Navarro, principal acusado, les «prometió» que practicaría las autopsias de los cuerpos sin reconocer cuando llegasen a España. Una labor que finalmente no se hizo y cuya posibilidad tampoco fue comentada a los familiares de las víctimas, que se llevaron los féretros de los suyos tras concluir el funeral de Estado.
La presencia como testigos de los forenses turcos fue recibida con aplausos por los asistentes a la vista pública. El 31 de marzo, el presidente del tribunal, Javier Gómez Bermúdez, había desestimado sus testimonios, como pedían la Fiscalía y las acusaciones particulares, por «irrelevantes». Sin embargo, ayer reconsideró su postura con la justificación de que, en un juicio de estas características, «se pueden proponer nuevas o sorpresivas pruebas».
Tanto Bulent Sam como Omer Muslumanoglu aterrizaron por su cuenta y riesgo en Madrid la noche anterior. No sabían si su presencia iba a cambiar la opinión del tribunal, pero decidieron coger el avión desde Estambul atendiendo a las demandas de los familiares. Querían «salvar su honor» y defenderse de las acusaciones del general Navarro, que en su declaración les imputó mala praxis.
Sus testimonios, por lo tanto, eran muy esperados y no decepcionaron. Ambos fueron desmontando, uno a uno, los argumentos de defensa del oficial médico y sus dos subordinados, el comandante José Ramírez y el capitán Miguel Sáez. La Fiscalía decidió mantener su petición de condenas para ellos: cinco años de prisión para el general Navarro, y cuatro años y medio para sus colaboradores.
Los forenses vinieron a incidir en «las prisas» que tenía el general Navarro para acabar «cuanto antes» las identificaciones y firmar las repatriaciones para llegar al funeral de Estado que se iba a celebrar horas después en la base de Torrejón de Ardoz (Madrid).
«Insistieron en llevárselos, dijeron que no podían esperar a los resultados de ADN de los cuerpos sin reconocer», respondió Bulent Sam, jefe de los especialistas trucos. «¿Les dieron alguna razón?», inquirió el fiscal. «Que el avión esperaba y que tenían que llegar al funeral de Estado; nos prometieron que los acabarían de identificar en España, que ellos se responsabilizaban», concluyó el forense.
En el ambiente de la vista flotaban las declaraciones que días antes había formulado Bulent Sam a un diario, en las que aseguraba que el general Navarro «iba borracho» durante el proceso de filiación de los cadáveres. Un comentario que ratificó a preguntas de la defensa del principal acusado: «Estaba consciente para trabajar, pero olía a alcohol y eso lo vio todo el equipo», señaló.
Los dos forenses contradijeron el testimonio del militar al asegurar que el acta de entrega de los cadáveres «fue traducida al español» por el intérprete del consulado en Estambul.
El general Navarro había declarado que «mentiría» si hubiera firmado el acta a sabiendas de que había cuerpos sin identificar.
España tiene actualmente desplegados en Afganistán 780 efectivos, divididos en dos acuartelamientos. En Herat, en la Base de Apoyo Avanzada, en torno a 530. En Qala-i-Now, en el Equipo de Reconstrucción Provincial (PRT), cerca de 250. A ellos habría que añadir unos 50 que se encargan del adiestramiento del Ejército afgano pero que no cuentan dentro del contingente total. La situación en el país asiático ha ido de mal en peor hasta encontrarse ahora en un momento crítico que la nueva estrategia de la OTAN pretende solventar. Fruto de esta estrategia, el Gobierno se está planteando reagrupar en un futuro las tropas en una única base, la de Qala-i-Now, con el fin de controlar ese distrito y poder desatascar las labores de resconstrucción que lleva a cabo la Agencia de Cooperación y Desarrollo mano a mano con el Ejército. Según fuentes militares consultadas por LA RAZÓN, con esta medida no se incrementarían los efectivos y se optimizaría el trabajo del contingente en el frente que más interesa al Ejecutivo, el de la reconstrucción. Las limitaciones operativas («caveats») que tienen nuestras tropas sobre el terreno hacen que los miembros de la Base de Apoyo Avanzada tengan menos atribuciones de las que necesita la Alianza para controlar un área que, en los últimos tiempos, está más en manos de los talibanes que de las tropas internacionales. Esa base está bajo mando italiano, cuyas tropas también tienen «caveats», aunque su Gobierno está dispuesto a levantarlas parcialmente, además de incrementar su número. Estados Unidos, al mismo tiempo, está extendiendo su presencia a prácticamente todo el país, y uno de los sitios en los que baraja ubicarse un contingente es Herat, para asegurar la provincia y dar mayor cobertura a su PRT, situado en la provincia limítrofe al sur, Farah. El Ejecutivo socialista prefiere centrar sus esfuerzos en dos vertientes: la reconstrucción y el adiestramiento de Policía y Ejército afganos. A esta última ya contribuye y su refuerzo es uno de los compromisos a los que llegó en la última cumbre de la OTAN. La otra vertiente se encuentra prácticamente paralizada por los problemas de seguridad crecientes del distrito de Badghis, cuya capital, Qala-i-Now, acoge al Equipo de Reconstrucción Provincial. En esa localidad ya está empezando a trabajar un batallón de ingenieros para la construcción de la nueva base, tal y como confirmó ayer a la ministra de Defensa el jefe del PRT, el coronel Emilio Sarabia. Esta nueva base, además de reforzar la seguridad del contingente al ubicarse a las afueras de la ciudad en vez de en el centro, como está ahora, servirá para acoger a un mayor número de tropas, en torno a mil. Esta reagrupación de efectivos es, según confirmaron fuentes militares, una de las opciones que baraja el Estado Mayor para presentar a la fase de generación de fuerzas que llevará a cabo la OTAN tras los compromisos adquiridos por los socios. En todo caso, el primer paso que ahora debe dar la Alianza es lograr el tranquilo desarrollo de las elecciones de agosto. Después comenzará la segunda fase del plan Obama para Afganistán, en la que entraría este movimiento del contingente español.
El fiscal de la Audiencia Nacional Fernando Burgos elevó hoy a definitiva su petición de cinco años de cárcel para el general médico Vicente Navarro, que se encargó de elaborar la lista de los 62 fallecidos en el accidente del Yak-42, y de cuatro años y medio para los dos médicos que redactaron los informes de necropsia, el comandante José Ramírez y el capitán Miguel Sáez.
Burgos, que acusa a todos ellos de un delito de falsedad en documento oficial, considera en su informe de acusación que las autoridades turcas entregaron 32 cuerpos identificados al general Navarro y que, en los 30 casos restantes, éste "asignó identificaciones a cada uno de ellos elaborando una lista en la que se hacía constar la identidad".
Con estos nombres, según el representante del Ministerio Público, los cadáveres llegaron el 28 de mayo de 2003 a la base de Torrejón de Ardoz (Madrid), donde Ramírez y Sáez realizaron un informe de necropsia de cada uno de los fallecidos de acuerdo con las anotaciones que habían tomado en el depósito de Turquía.
DESCRIPCIÓN DE HECHOS MÁS DETALLADA
La única modificación que realizó fue incorporar "una descripción más detallada" del relato de hechos que incluía en su escrito provisional, "fruto de la prueba practicada" durante el juicio, y la incorporación de la compañía de seguros Zurich España en el capítulo de responsabilidad civil directa.
La petición del fiscal se produjo en la sesión vespertina de la séptima jornada del juicio por las identificaciones erróneas de las víctimas del accidente del Yak-42, que se produjo el 26 de mayo de 2003 en Trabzon (Turquía) en lo que constituyó la mayor catástrofe de las Fuerzas Armadas españolas en tiempos de paz.
Además, la Fiscalía solicita que Navarro y los otros dos oficiales sean inhabilitados durante cinco y cuatro años, respectivamente, y que además se les condene a pagar sendas multas de 30.000 y 24.000 euros. Las familias elevan estas cantidades a 60.000 y 48.000 euros, respectivamente.
La Asociación de Familias Afectadas por la Catástrofe del Yak-42 y otros dos grupos de allegados a los fallecidos también elevaron a definitivas sus peticiones de seis años de cárcel para cada uno de los acusados, mientras que otras dos acusaciones particulares reclamaron penas de prisión de tres años.
En la causa también está personada la Abogacía del Estado, que solicitó que, si se condena al Estado como responsable civil subsidiario, las cantidades a pagar sean abonadas por la compañía Zurich España. Por su parte, las defensas de los abogados reclamaron la libre absolución de sus representados.
INHABILITACIÓN E INDEMNIZACIONES
De igual forma, el fiscal solicita que el Estado indemnice con 25.000 euros a cada uno de los cónyuges, padres e hijos de los 30 militares que fueron identificados de forma errónea, mientras que las familias piden otros 6.000 euros para los hermanos de las víctimas.
Durante la sesión también se llevó a cabo la práctica de la prueba documental, que la mayoría de las partes dieron por reproducida. El juicio se reanudará el próximo lunes con la presentación de informes definitivos de acusaciones y defensas y el turno de última palabra de los acusados, tras lo cual quedará visto para sentencia.
El forense turco Bülent Sam, que participó en la identificación de los 62 militares muertos en el accidente del Yak-42, ha afirmado hoy que los militares españoles, con el general Vicente Navarro al mando, insistieron en repatriar a España los 30 cadáveres sin identificar, porque, según dijeron, tenían que llegar al funeral que se iba a celebrar en España.
Bülent Sam ha sido el primer testigo en comparecer ante el juez Javier Gómez Bermúdez, de la Audiencia Nacional, donde esta mañana se reanudó el juicio sobre las erróneas identificaciones de 30 de los 62 militares fallecidos en el Yak, ocurrido en Turquía el 26 de mayo de 2003.
Sam, cuya declaración como testigo se decidió hoy mismo, ha afirmado que el equipo de forenses turcos identificó 32 cadáveres pero los otros 30 restantes no, aunque sí ha reconocido que constataron que eran de españoles.
El forense ha asegurado que subrayaron que para la correcta identificación se tendría que hacer un test de ADN, pero «los militares responsables españoles, con el general Vicente Navarro al mando, insistían en llevarlo sin identificar porque habían dicho que tenían que llegar al funeral que se iba a celebrar en España».
Sam ha asegurado que los jefes militares españoles les prometieron que terminarían los trabajos de identificación en España y firmaron el documento final. Las autoridades españolas no quisieron tomar muestras de ADN porque tenían prisa por llegar al funeral, según ha insistido el forense turco.
En este sentido, ha agregado que los militares españoles dijeron que no podían esperar a las muestras de ADN tomadas por los turcos y que deberían ser cotejadas con muestras de familiares de las víctimas.
«Les dijimos que solo de este modo se podía llevar a cabo la identificación de todos los cadáveres».
Este forense ha indicado que en la primera noche se logró distinguir los cadáveres de los militares españoles y los de la tripulación ucraniana, y ha agregado que eran adecuadas las salas de conservación para mantener los cadáveres.
Ha reconocido que disponían de lista de pasajeros y ha destacado que los trabajos de identificación los realizaron cuatro médicos forenses turcos y «con presencia de militares españoles».
Sobre los trabajos de identificación, el forense turco ha asegurado: «los forenses turcos hemos tomado las decisiones conjuntamente con los responsables militares españoles». Los trabajos terminaron definitivamente hacia la medianoche del día 27 de mayo.
Melilla- El presidente de Melilla, Juan José Imbroda, avisó ayer de que no retirará la estatua de Franco de la localidad (la única que queda en una vía pública en España), hasta que el Ministerio de Defensa no le encuentre una ubicación en dependencias militares.
La escultura representa a Francisco Franco con el uniforme de campaña y el empleo de comandante. El presidente subrayó que se trata de un monumento aprobado en un Pleno del Ayuntamiento en el año 1975 para «rendir homenaje al que fuera comandante del Tercio Gran Capitán I de la Legión de Melilla y no por su condición de dictador», y aseguró que se trata de un homenaje a todos los militares que defendieron la ciudad en el año 1921 –quince años antes de la sublevación del bando nacional– durante la guerra con los rifeños de Abdelkrim. «Gracias a la Legión, Melilla sigue siendo española», recordó.
A preguntas de los periodistas, Imbroda manifestó que la estatua se retirará para «llevarla a algún sitio concreto», por lo que se va a tramitar «por escrito» al Ministerio de Defensa la solicitud de que sea trasladada a alguna dependencia del Ejército en la Ciudad Autónoma.
En opinión del presidente de Melilla, el hecho de dejar la figura de Franco, situada actualmente a los pies de la muralla antigua frente al puerto, no vulneraría la Ley de Memoria Histórica y señaló que, en ese caso, sea el Gobierno central el que diga qué es lo que hay que hacer, informa Efe.
El Gobierno melillense se comprometió públicamente en septiembre a retirar la estatua con el comienzo de las obras de la muralla a cuyos pies se ubica. Dichas obras ya han comenzado, por lo que, según Imbroda, «se apartará» para poder ejecutarlas.
El 26 de abril de 2006, la entrada en vigor de la Ley de Tropa y Marinería permitía reingresar en el Ejército a todos los militares de tropa profesional que habían sido obligados a abandonar las Fuerzas Armadas por llevar más de doce años de servicio o ser mayores de 35 años. La Ley les otorgaba el derecho a firmar un compromiso de larga duración hasta los 45 años. Después de esa edad, tenían que «jubilarse», con una paga mensual de 600 euros hasta los 65 bajo la condición de reservistas de especial disponibilidad y siempre que hubieran servido más de dieciocho años.
Poco a poco, los que reingresaron entonces han ido cumpliendo esa edad y reclamando su condición especial y la paga correspondiente, que a estas alturas ya se ha incrementado a 636 euros. Pero se encontraron con que el Ejército sólo contaba los servicios prestados desde 1993, cuando comenzó a denominarse «profesional» a la tropa, dado que antes recibía otros apelativos. Contaba sólo desde la fecha de ingreso en las Fuerzas Armadas y obviaba el tiempo que hubieran servido como no profesionales o el de servicio militar obligatorio.
Esto llevó a que muchos de esos militares de tropa profesional, generalmente cabos primero, se quedaran sin recibir la paga porque se les descontaban años de servicio que no les permitían alcanzar los dieciocho años de servicio. Ante los recursos que muchos de ellos presentaron a la justicia, el Ejército elevó una consulta al Ministerio de Defensa. Desde la Dirección General de Personal del departamento que dirige Carme Chacón, no sólo se les reconoció el tiempo de servicio previo a 1993, sino que ordenaba computar también el que hubieran permanecido en el servicio militar obligatorio.
Con esta orden del Ministerio, muchos de los que vieron desestimadas sus pretensiones de cobrar ese «sueldo» por su condición de reservista de especial disponibilidad podrán revocar las negativas del Ejército y acceder a ese estatus.
El Ejército ha dispuesto que la instrucción del departamento de Chacón se comunique a todas las unidades y acuartelamientos, aunque por el momento no ha llegado a difundirse.
Casi un mes después de anunciar la retirada de las tropas de Kosovo, la ministra de Defensa, Carme Chacón, compareció ayer en la Comisión de Defensa del Congreso para dar explicaciones por la polémica levantada por un anuncio que provocó inicialmente un malestar en la OTAN y en Estados Unidos.
La titular de Defensa tuvo que soportar el aluvión de críticas de toda la oposición, que coincidió en criticar el «error» por la forma en que se anunció la retirada, al entender que dañaba la credibilidad española en el exterior, informa Efe.
Carme Chacón intentó justificar la idoneidad de la fórmula empleada para anunciar la retirada, afirmando que fue comunicada por «todos los cauces oficiales» y recalcó que es «coherente» con la postura de España, que llegó a Kosovo en 1999 para proteger a los civiles, se mantuvo tras la declaración de independencia por «responsabilidad» y ahora deja ese territorio por «coherencia» con el no reconocimiento y porque la misión de la OTAN asume nuevas competencias que contribuyen a reforzar el nuevo Estado. «Si se produjo un malentendido ha quedado totalmente aclarado», subrayó la responsable política de los Ejércitos, para después explicar que «todos los aliados» le han transmitido en la Cumbre de Estrasburgo y Kehl «su absoluta comprensión» y el agradecimiento por la «solidaridad de la que ha hecho gala España», informa Ep.
Ante las críticas de la oposición, Chacón se mostró dispuesta a que se modifique la Ley Orgánica de la Defensa Nacional y se incluya en ella la obligación de que el Parlamento tenga que autorizar, además del envío de tropas que ya se estipula, una retirada como la anunciada en el caso de Kosovo.
Cúmulo de despropósitos
El PP fue uno de los grupos más críticos con Chacón, al asegurar la portavoz de Defensa, Beatriz Rodríguez-Salmones, que «pocas veces hemos visto tal cúmulo de despropósitos». Los populares anunciaron que pedirán la «reprobación formal» por la gestión de esta retirada. Esta censura al Ejecutivo de Rodríguez Zapatero se planteará en el Congreso, aprovechando el debate de la moción de CiU sobre la revisión de la estrategia de la OTAN.
Por su parte, Jordi Xuclà, portavoz de CiU en la Comisión, señaló que el Gobierno debería haber reconocido su «error inicial» al plantear el repliegue, puesto que se ha actuado «muy lejos de los criterios de cumplimiento de la legalidad internacional y de los criterios de una acción multilateral. No ha habido diálogo ni deliberación ante los organismos internacionales», denunció. El diputado del PNV José Ramón Beloki destacó que el Gobierno no ha cumplido con sus compromisos.
El Tribunal Supremo (TS) ha admitido el recurso de un militar que había sido expulsado del Ejército por haber consumido cannabis al considerar que la sanción era desproporcionada, reduciéndola a una suspensión de empleo y sueldo de seis meses.
Un soldado destinado en la Agrupación de Transportes de Madrid dio resultado positivo al consumo de cannabis en tres pruebas analíticas que se le realizaron entre enero y mayo de 2006.
Como consecuencia, según lo establecido en el Régimen Disciplinario de las Fuerzas Armadas, el acusado fue apartado del servicio.
El procesado recurrió esta sentencia alegando que la sanción era desproporcionada, argumento que el Tribunal Supremo ha admitido al considerar que se trataba de una droga blanda, que no consumía habitualmente (no volvió a dar positivo después de las pruebas mencionadas) y que el soldado había mostrado "un buen comportamiento profesional" durante sus años de servicio en el Ejército.
El alto tribunal ha sustituido por ello la sanción de separación del servicio por una de seis meses de suspensión de empleo y sueldo, invocando el principio de proporcionalidad a pesar de que en el Código Militar castiga cualquier delito con la expulsión del Ejército sin distinguir su gravedad.
Sin embargo, el Supremo ha desestimado otro de los motivos alegados por el recurrente, que afirmaba que la sanción se basaba en una "prueba prohibida" porque estas analíticas "no tienen como finalidad el control del personal a efectos punitivos sino la prevención del consumo de drogas por sus efectos nocivos".
Ante este argumento, la Sala se ha referido a la legislación militar vigente en el momento de los hechos, en la que se legitimaba la intromisión en la intimidad personal en los casos en que se tratara de garantizar la plena aptitud para la adecuada prestación de las funciones de los miembros de las Fuerzas Armadas.
La ministra de Defensa, Carme Chacón, explicará esta tarde, a partir de las 16.30 horas, en la Comisión de Defensa del Congreso de los Diputados la decisión de retirar las tropas españolas de Kosovo, así como los plazos para efectuar la retirada.
La propia Chacón señaló hace unos días que daría "cumplidísima" cuenta sobre "los inicios y los plazos" del repliegue de las tropas españolas en Kosovo y los tiempos en los que se comunicó a los mandos políticos y militares de la OTAN la decisión, que inicialmente provocó ciertas críticas de la comunidad internacional.
Desde que el pasado 19 de marzo anunciara personalmente la noticia a los militares españoles durante su visita a Kosovo, la titular de Defensa insistió en que el repliegue será gradual, en coordinación con Naciones Unidas y salvaguardando los intereses de la Alianza Atlántica.
Ante los miembros de la Comisión de Defensa, la ministra deberá aportar hoy más información que la que ofreció el pasado 1 de abril durante el Pleno del Congreso en respuesta a una interpelación urgente del Grupo Parlamentario de CiU.
CiU no quedó conforme con las explicaciones y el pasado 2 de abril registró una moción con el objetivo de desaprobar la gestión de Carme Chacón al frente del Ministerio de Defensa.
Críticas del PP
El Partido Popular considera que, a consecuencia del "precipitado" anuncio de la retirada de las tropas españolas de Kosovo, la ministra de Defensa carece de un "plan desde el punto de vista militar" para abandonar la misión de la OTAN.
La portavoz del PP en la Comisión de Defensa del Congreso de los Diputados, Beatriz Rodríguez-Salmones, señaló que "no hay un plan previsto" y, por ello, no confía en que Chacón aporte esta tarde en la Cámara Baja datos concretos sobre esta actuación.
La diputada 'popular' cree que la ministra se puede "camuflar" en los acontecimientos de estos días y "arroparse" durante su discurso en la cumbre de la OTAN y la estrategia para Afganistán.
"No creo que esté ahora mismo en condiciones de precisar más" sobre el repliegue, porque "no hay un plan previsto" ni se han valorado las consecuencias, tanto para Kosovo como para el resto de aliados, en especial Italia, que siguen al frente de la misión de la OTAN.
Al margen de la comparecencia de hoy en la Comisión de Defensa, Rodríguez-Salmones indicó que su grupo estudia pedir una comparecencia conjunta de Chacón y del ministro Miguel Ángel Moratinos para que expliquen el aumento de efectivos en Afganistán, en caso de que no prospere la solicitud de que lo haga el presidente del Gobierno.
Diecinueve días después de que anunciase la retirada de las tropas españolas desplegadas en Kosovo, la ministra de Defensa, Carme Chacón, comparecerá esta tarde ante la Comisión de Defensa del Congreso de los Diputados. Su misión no sólo será la de dar detalles sobre esa decisión de replegar las tropas, sino que tendrá que hacer frente a las numerosos críticas que se le avecinan, sobre todo de la bancada popular. Y es que, su «exclusiva» ante los militares en la Base España, sede del destacamento español, sin contar con la OTAN o sin informar a los altos mandos militares no sentó bien en España ni fuera de ella. De esta forma, deberá dar cuenta de cómo se llevará a cabo el repliegue de los militares, cuándo comenzará, hasta cuándo se prolongará... Todo, con argumentos sólidos que tendrán que convencer no sólo a la Cámara Baja, sino también a la Alianza Atlántica y a sus miembros. Junto a esto, también deberá explicar qué ocurrirá con los soldados que iban a relevar a las unidades en Kosovo y que desconocían si finalmente iban a viajar hasta el país asiático. Al respecto de esa salida de un país que el Ejecutivo español no reconoce como independiente, el portavoz del Grupo Socialista en la Comisión de Defensa del Congreso, Jesús Cuadrado, afirmó ayer que, «en la manera de plantear las cuestiones por todo el mundo quizá haya habido una falta de explicación sobre lo que significan más o menos tropas y lo que supone la presencia en Afganistán», al tiempo que subrayó que «el cambio de estrategia» de la OTAN en el país asiático «es de todos los aliados, no de Zapatero».