Barcelona 20 de Noviembre de 2009
Sra. Dña, Carmen Chacón
Ministra de Defensa
Señora Chacón:
Cuando el presidente Rodríguez decidió nombrar a la primera mujer de la Historia de España como ministra de Defensa, ya sabe, de ese país que está al sur de Andorra, no actuó de la misma forma que el hoy archimillonario González cuando decidió nombrar al primer civil como Director General de la Guardia Civil: entonces eligió al primero que pasaba por allí, y los resultados ya son historia del choriceo a niveles institucionales. En su caso, el señor Rodríguez decidió nombrar a la primera mujer como ministra de Defensa, no con el criterio de un presidente de verdad, como Sarkozy cuando nombró a una mujer como ministra de Defensa, sino con la clara y decidida intención de culminar la tarea emprendida desde hace tiempo, y a la que él pone la guinda, de convertir al Ejército español en un ectoplasma de muy difícil definición y objetivos. Y para conseguir eso, la eligió a usted, sectaria de segunda fila del PSOE, nacionalista catalana, antimilitarista del clan “¡yo también soy Rufianes”, pero obediente a su amo para quitarle a los militares hasta la última brizna de dignidad.
Le diré que su andadura es como la del caballo o la yegua de Atila. Cada paso que da es, no ya una ofensa a la inteligencia y a la dignidad, sino una deliberada intención de arrancar hasta las raíces los sentimientos, los ideales, la Historia, los recuerdos…que conforman el espíritu de una colectividad humana: la gran familia militar.
La destrucción ordenada, ejecutada y cumplida casi a rajatabla por los disciplinados Mandos, de todo vestigio de la Historia de la España reciente, de la Historia del Ejército, de sus hombres de sus héroes y hasta de sus mártires, se culminará, y antes de que usted deje con un ”¡ahí queda eso!” y se largue a sus labores de telonera política, la tarea encomendada por el peor presidente que ha tenido España desde las segunda glaciación (y posiblemente desde la primera) será llevada con éxito hasta sus últimas consecuencias.
Usted nació cuando yo llevaba ya dos años al mando de una Batería de Costa en Gerona, feliz con mis artilleros, con mi destino, con la vecindad de mis amigos catalanes de aquel pueblecito de la costa, feliz con la España a la que servía y en la que vivíamos… Hoy, que ya es mayorcita, después de pasearse por el mundo acumulando títulos que sorprendentemente no han mejorado en un ápice su parco nivel intelectual, estamos todos inmersos en tiempos de ignominia, y hemos de soportar, porque los Mandos militares lo permiten, que escupa sobre nuestras Hojas de Servicios (y las suyas), sobre nuestros ideales, sentimientos, Historia…, sin que a usted, encantada de haberse conocido, le importe una higa, ardite, rábano o pepino el daño que pueda hacer a tantos españoles.
España es un país extraño, compuesto, según los aires de la Historia, en casi ángeles, hombres, homínidos o androides. Al asistir en Barcelona a la misa por Franco y José Antonio en este último 20 de noviembre, he comprobado el espectacular éxito de la apisonadora zapatera. Un par de centenares mal contados oímos misa en la Iglesia de la Merced, aquella que destruyeron los suyos en julio de 1936 y que se reconstruyó muy poco después de acabada la guerra, habiéndose reinstalado la Virgen Patrona de Cataluña que había sido derribada de la cúpula de la iglesia. Hoy, los homínidos y los androides campan por sus respetos encaramados en el poder, pero a todo cerdo le llega su San Martín que, pese a las imposiciones por aquello de la igualdad de género, lo dejamos así, sólo en cerdo.
No puede España soportar por mucho más tiempo a tanta piraña. A lo largo de la Historia, ha salido de situaciones que parecían de muerte por enfermedad o por suicidio, incluso cuando el enemigo estaba dentro; sin embargo, observamos que el actual horizonte, con tanto cobardía instalada en las instituciones, incluida la que usted manipula a su antojo, nos hace temer que, por nuestros propios pecados, estamos abandonados de la mano de Dios y que ya empezamos a rozar el fin de nuestra Historia.
Mientras se hace fotos con los soldados que se divierten haciendo el ganso como si la fotografiada fuera una cabaretera de visita al regimiento; mientras hace la inútil sideral en temas como el “Alakrana”, ya sabe, el pesquero sin bandera; mientras se saca leyes del flequillo para encabronar la Carrera Militar, usted aun tiene tiempo para empujar al Mando sumiso para que destruya hoy una vidriera, al día siguiente un escudo de España que las ratas aborrecen, otro día arrasarán una Cruz, una lápida que recuerde a mártires que fabricaron los suyos, o algún cementerio que molesta…; se cambiarán los libros, las enciclopedias, y en las escuelas, además de enseñar a masturbarse a los niños, ejercicio de indudable sabor progresista, se les envenenará con mentiras sus pobres cerebros… Y al final conseguirán que crezcan raros androides con un apocalíptico número de identificación en la frente. El objetivo organizado en la Gran Tenida se ha cumplido.
Usted no leerá esta carta, pero puede tener la completa seguridad de que va a correr por Internet como lo que en esta tierra llaman “correcamas”, que a amucha pezuña política va a chamuscar. Y no me lance a los jueces por culpa de esta carta, porque ya sabe que al rey, a la Bandera o al Himno Nacional se les puede insultar por aquello de la sacrosanta libertad de expresión, y yo no la insulto, sólo valoro su siniestro paso por encima del cadáver de España. En todo caso, si tiene ese capricho, hable con ese amigete que entiende de soluciones finales tipo “Paracuellos”.
Sólo me queda, para despedirme, no mandarla al infierno como me lo pide el cuerpo, porque tratándose de una mujer (ya sabe, la educación “franquista”, etc, etc…) me lo impide, sencillamente la mandaré a hacer compañía a Moratinos en el Limbo, lugar que se cerró hace tiempo pero que por obvias razones tuvo que abrirse para instalar a esa lumbrera apagada de la presunta diplomacia.
Jesús Flores Thies
Coronel de Artillería-retirado
Barcelona
No deberían ser los militares, sino todos los demás, los que exijan a este Gobierno y a los que sigan una política de defensa sólida y bien definida, con unas Fuerzas Armadas motivadas, bien dotadas y capacitadas para los nuevos desafíos.
¿Son los militares españoles ciudadanos de tercera? Algunos de ellos llevan tiempo diciendo que se sienten así. Es el Estado quien debe velar por los integrantes de las Fuerzas Armadas pero, ¿qué pasa cuando deja de hacerlo? ¿Y qué pasa cuando tampoco funcionan los cauces militares para intentar, en la medida de lo posible, paliar y solucionar el malestar dentro del estamento militar? No es sólo culpa del Gobierno. Algo falla también dentro del mando militar.
Desprotegidos por el Estado y en algunas ocasiones humillados, los militares españoles han recurrido a los instrumentos de la red informática para difundir su malestar y hasta inéditas manifestaciones para decir que están hartos de los fraudes del Gobierno. Ahora es la Ley de Carrera Militar, aunque ya lleva casi dos años en vigor. Un texto que no incluye tampoco los derechos y deberes de los miembros de las Fuerzas Armadas, capítulo que se deja para una ley reguladora de los derechos fundamentales de los militares profesionales que se está esperando desde 2005.
La Ley de Carrera Militar, además de la polémica integración de las escalas que está dando lugar a resultados tan extravagantes como injustos, no recoge otros puntos fundamentales para la carrera militar: que sea lo suficientemente atractiva para aquellos que decidan emprenderla, que se aproxime a la de los países de nuestro entorno, y cuyos objetivos básicos sean la motivación y la calidad profesional. Una calidad del personal que es vital en el momento en el que vivimos, dominado por la reducción y la flexibilidad de los efectivos, y su progresiva tecnificación para hacer frente a los nuevos y diversos escenarios, para que el elemento militar, escaso y caro, se dedique a lo más concreto de su tarea. Todo para tener militares de primera.
Pero para el actual Ejecutivo las Fuerzas Armadas son sólo una "ONG robusta" como afirmó en su momento Rodríguez Zapatero. Y aunque la actividad de los cooperantes sea muy loable, muy digna y más imprescindible, es también la misión de los profesionales militares, por lo que también merecen un reconocimiento. Sin embargo, tienen que aguantar que un ministro de Defensa diga que preferiría que lo matasen a matar a alguien y que mande retirar de una loma en un terreno militar el lema "A España servir hasta morir"; y tienen que continuar su actividad pese a la disminución de los recursos y la caída de los presupuestos; y mantener la cabeza bien alta aunque se intente desmilitarizar y desnaturalizar a las Fuerzas Armadas con elementos como la creación de la Unidad Militar de Emergencias y la telefília pacifista de Chacón; y han mantenido sus posiciones y obedecido ante peligrosas iniciativas como las restricciones a la libertad de actuación en misiones en el exterior. Pese a todo, los militares seguirán estando orgullosos de serlo.
No deberían ser ellos, sino todos los demás, los que exijan a este Gobierno y a los que sigan una política de defensa sólida y bien definida, con unas Fuerzas Armadas motivadas, bien dotadas y capacitadas para los nuevos desafíos. Hoy sólo hay una Defensa sin rumbo.
La portavoz de Defensa del PP en el Congreso de los Diputados, Beatriz Rodríguez Salmones, afirmó a Europa Press que su grupo respeta la manifestación y espera que todas las peticiones "legítimas" de los militares "sean escuchadas". Además, se mostró convencida de que no habrá incidentes y de que tampoco habrá sanciones a posteriori, puesto que eso sería "lamentable".
"Sobre el objeto de la manifestación, compartimos la preocupación", destacó, para luego recordar que han presentado varias proposiciones no de ley sobre la Carrera Militar y que piensan "seguir presentándolas y manteniéndolas", mientras que otros grupos como IU o UPyD en ocasiones las han retirado y han aceptado opciones que el Gobierno ha presentado como sustitución.
Izquierda Unida, por su parte, viene manteniendo tradicionalmente contactos con las asociaciones militares –y concretamente con AUME–, e incluso ha presentado iniciativas en las Cortes Generales con las propuestas que éstas le han trasladado. Así, su coordinador federal, Cayo Lara, quien ha confirmado que estará el domingo en la concentración, afirmó que IU "reconoce la justicia de buena parte de las reclamaciones de estos colectivos y las seguirá plasmando en iniciativas parlamentarias tantas veces como lo pidan".
Desde UPyD, Rosa Díez explicó a Europa Press que también ellos apoyan la concentración y estarán presentes –no ella personalmente puesto que no estará en Madrid–. De hecho, en su página web han publicado una convocatoria pidiendo a sus simpatizantes y afiliados que asistan y acompañen "la reivindicación de esta causa justa".
Por su parte, José Ramón Beloki (PNV), recalcó que su grupo también respeta la convocatoria puesto que "todo el mundo tiene derecho a manifestarse y a decir lo que de verdad piensa de las cosas". Eso sí, puntualizó que esta es una Ley "muy problemática" y difícil de desarrollar. Además, señaló que él no sabría decir "si sería capaz de hacerlo mejor".
En esta línea, recalcó que la situación en las Fuerzas Armadas "se viene de donde se viene", por lo que "no es fácil" de gestionar para nada. "Cuando regulas a un colectivo que viene de tantos sitios y formas diversas, buscar que todo sea perfecto es imposible, pero que lo deseable es que los damnificados sean los menos", indicó.
Asimismo, planteó que habría que hablar de cada uno de los casos y eso es "terriblemente complicado", ya que "no hay forma de buscar una plena satisfacción de todo el mundo". Según dijo, independientemente de la razón de la manifestación, lo cierto es que "la gente tiene perfecto derecho a manifestarse".
Con motivo de un reciente debate en la Comisión de Defensa, hace unos días el diputado de CiU Jordi Xuclá recalcó que "el Gobierno ha llegado tarde a reconocer la realidad –de las deficiencias de la Ley– y ha mostrado insensibilidad ante el colectivo militar". Además, dijo que la enmienda a los Presupuestos presentadas por el PSOE y pactada a última hora "no se puede esgrimir como fruto del consenso y no da carpetazo ni cierra una mala gestión".
El PSOE, solo
Por su parte, Jesús Cuadrado, diputado socialista, subrayó que esta Ley está en "plena aplicación", supone una "enorme modernización" de las Fuerzas Armadas, y "ha atendido muchísimas aspiraciones de colectivos militares", al tiempo que recordó que fue aprobada "prácticamente por unanimidad de todos los grupos parlamentarios".
Además, aseguró que la ministra Carme Chacón demostró a través de la Ley de Presupuestos su "capacidad para escuchar a los colectivos de las Fuerzas Armadas y lo seguirá haciendo". "En los últimos años ha habido una transformación muy fuerte en relación con las aspiraciones profesionales de los militares. Siguen teniendo aspiraciones y la voluntad del Ministerio y el Grupo Parlamentario Socialista es dar una respuesta", indicó.
Eso sí, puntualizó que "aspiraciones de décadas no se pueden cumplir en minutos", pero insistió en que los colectivos afectados "saben que hay una voluntad receptiva". En esta línea, expresó su respeto a los convocantes, pero reiteró que este es un proyecto de "modernización que ya está en marcha con el acuerdo prácticamente unánime de los Grupos que aprobaron la Ley hace no mucho tiempo".