El Ministerio de Defensa entrega banderas propias a las unidades que han alcanzado su máximo nivel de operatividad y a aquellas que están dispuestas a ejercer sus funciones de forma plena, según han asegurado a Efe fuentes de este departamento.
Roldán, que hasta ahora ocupaba el puesto de comandante general de Baleares, fue nombrado el pasado 24 de julio jefe de esta unidad en sustitución del teniente general Fulgencio Coll, después de que este fuera designado jefe del Estado Mayor del Ejército (JEME).
Esta unidad, creada en 2005 e integrada por 3.184 efectivos, es una fuerza de intervención rápida especializada en emergencias producidas por incendios forestales, inundaciones, nevadas, terremotos y riesgos tecnológicos, entre ellos el químico, el nuclear, el radiológico y el biológico.
Tras pasar revista a la formación en el cuartel del UME, el nuevo jefe de la Unidad ha prometido su cargo, ha pronunciado un discurso plagado de agradecimientos, tanto a sus superiores como a sus familiares, y ha confesado que esta nueva responsabilidad "colma con creces" todas sus aspiraciones.
En su alocución, Roldán, de 58 años y natural de Segovia, ha prometido continuar la "trayectoria ejemplar" desarrollada desde la creación de la unidad por su antecesor, Fulgencio Coll, y ha dicho que desempeñará su trabajo con una "ilusión sin límites".
La ministra, por su parte, ha destacado del nuevo jefe de la UME, su excelente formación y su dilatada experiencia en la dirección de operación en el Estado Mayor, así como su lealtad, valía y don de gentes, "cualidades testimoniadas por sus superiores y por quienes estuvieron bajo su mando".
Chacón ha encargado a José Emilio Roldán, según ha dicho, el reto de preparar a la Unidad Militar de Emergencias, que es la más joven de las Fuerzas Armadas, para asumir nuevas misiones ante riesgos nucleares, biológicos, químicos y radiológicos.
Si España quiere que sus militares desplazados a Afganistán estén cada vez más seguros, tendrán que pagar la implantación de una unidad del Ejército Nacional Afgano en la remota provincia de Badghis. Una provincia donde se encuentra el Equipo de Reconstrucción Provincial (PRT) y que no forma parte de las prioridades de seguridad del Ejército afgano.
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El teniente general José Emilio Roldán Pascual ha sido nombrado hoy por el Consejo de Ministro como jefe de la Unidad Militar de Emergencias (UME), en sustitución del general Fulgencio Coll recientemente nombrado como Jefe de Estado Mayor del Ejército de tierra (JEME).
El general Roldán, de 58 años y natural de Segovia, era desde 2005 Comandante General de Baleares, tras su paso por jefe del Gabinete del Jeme.
Desde que ingresara en el Ejército en julio de 1967 ha estado destinado en el Estado Mayor de la Defensa y en la Guardia Real, y fue director del Gabinete Técnico del Jefe del Estado Mayor de la Defensa y coronel Jefe del Regimiento de Artillería Antiaérea número 72.
Además, el Ejecutivo ha nombrado como Almirante de la Flota al almirante Juan Carlos Muñoz-Delgado y Díaz del Río, que hasta entonces era el era Almirante de Acción Marítima.
Nacido el 27 de enero de 1947 en Cartagena, ingresó en la Armada en agosto de 1965. Entre otros destinos, ha sido comandante del patrullero "Alsero", de la corbeta "Descubierta", del petrolero "Marqués de la Ensenada" y del buque escuela "Juan Sebastián Elcano".
Ha sido Jefe del Gabinete del Jefe del Estado Mayor de la Armada y Secretario Permanente del Instituto Español de Estudios Estratégicos. Desde julio de 2006 era Almirante de Acción Marítima.
La baja del almirante Muñoz-Delgado como Almirante de Acción Marítima es asumida por el almirante Emilio José Nieto Manso, que hasta entonces era el almirante jefe de Personal. Nacido el 28 de mayo de 1947 en Ferrol, casado, con dos hijos, ingresó en la Armada en 1965 y actualmente desempeñaba el empleo de vicealmirante.
Entre otros destinos, ha sido comandante del patrullero "Javier Quiroga", de la corbeta "Vencedora", de la fragata "Reina Sofía" y del portaaviones "Príncipe de Asturias".
Así como director del Gabinete del Jefe del Estado Mayor de la Defensa (Ajema) y almirante director de Enseñanza Naval. En 2003 fue nombrado Subdirector General de Planificación y Costes y en febrero de 2005 era Almirante Jefe del Mando Naval de Canarias. Desde diciembre de 2007 era Almirante Jefe de Personal.
Se trata de algunos de los relevos previstos desde que la ministra Carme Chacón decidiera el cambio de la cúpula militar la semana.
La Ley de la Carrera Militar, en su Disposición Transitoria 7ª.2, reconoce el derecho al ascenso a Teniente en Reserva (Alférez de Navío en la Armada) a todos los Suboficiales que el 1 de enero de 2008 se encontraban en la Reserva y habían obtenido el empleo de Sargento entre el 1 de enero de 1977 y el 31 de diciembre de 1989.
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El nuevo Jefe del Estado Mayor de la Defensa (JEMAD), el general del Aire José Julio Rodríguez Fernández, ha prometido hoy, en su toma de posesión, actuar con «lealtad», «coherencia» y «liderazgo» para seguir llevando a cabo el proceso de modernización de las Fuerzas Armadas. Rodríguez ha expresado este mensaje ante la ministra de Defensa, Carme Chacón, quien ha presidido el cambio de relevo tanto del JEMAD como de los jefes de los Ejércitos de Tierra, Aire y Armada en un acto celebrado en el patio del Ministerio de Defensa.
Chacón ha encargado a Rodríguez Fernández el reto de «avanzar en la integración de los Ejércitos, de apostar por la innovación y de reafirmar el compromiso con la paz y la legalidad internacional».
madrid-Tomó posesión el 14 de abril y releva a toda la cúpula militar el 18 de julio. La ministra de Defensa, Carme Chacón, a los cuatro meses escasos de incorporarse como la primera mujer que ocupa esta cartera, baja maternal de por medio, cumplió ayer su anuncio de cambiar a todos los jefes de Estado Mayor «en pocas semanas». Se había especulado con que la titular de la cartera diera alguna sorpresa en la composición de la cúpula, trámite que por otro lado hacen todos los ministros al poco de llegar, pero Chacón ha respetado la norma no escrita de que al frente de ésta se turnen los ejércitos. Aunque lo cierto es que no le corresponde a ella el nombramiento del jefe de Estado Mayor de la Defensa, sino al presidente, su opinión ha pesado para que sea designado José Julio Rodríguez, un teniente general del Aire, ejército al que le correspondía por turno la jefatura. Los dos últimos años ha estado en el Ministerio como director general de Armamento.
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La demagogia es el arte de ponerle un lazo a un misil y decir que es un bombón. Es a lo que se dedica Carme Chacón, con su decisión de que España sea la primera en no utilizar bombas de racimo, por lo malas que son. Este Gobierno bajo en nicotina es una máquina de fabricar titulares para salir bonitos en los periódicos. Un ejército es un ejército y su misión es combatir. Cuando alguien combate intenta causarle el máximo daño al enemigo. ¿O pretende Carme Chacón que nuestros soldados disparen gominolas? ¿Quieren que las fuerzas armadas se reciclen en una especie de ONG, fuerzas amadas, que salvan niños y cuidan ancianos? Es otra operación de imagen y se contradicen. Las tropas españolas en el extranjero o están en zonas en conflicto o, abiertamente, en zonas de guerra, territorio comanche, Afganistán. Lo demás es barajar palabras. Si nuestras tropas necesitan bombas de racimo para no ser masacradas que las utilicen. No van a ir con matasuegras. Y si Zapatero y su Gobierno es coherente con lo que realmente piensa, que diga en alto que no quiere tener ejército. Pero lo que no pueden ser nuestros soldados es, a veces, fieros combatientes, y otras, bomberos forestales. Lo de las bombas de racimo es de cara a la galería. Un eufemismo, como el de fuego amigo. O queremos un ejército o coleccionamos soldaditos de plomo. Lo de matar poquito no existe. Era un chiste de la guerra de Gila.
Los militares han tenido que apechugar con dos partos en su ministerio en los últimos cuatro meses. El primero, el del hijo de la ministra Chacón; el segundo, el de este viernes, con el cese y reemplazo de la cúpula militar, esto es, del JEMAD y de los tres jefes de los ejércitos.
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El hasta hoy jefe de la Unidad Militar de Emergencias, teniente general Fulgencio Coll, será el nuevo jefe del Estado Mayor del Ejército (JEME) dentro de la remodelación de la cúpula militar que hoy decide el Ejecutivo.
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El Consejo de Ministros nombrará hoy al teniente general del Ejército del Aire José Julio Rodríguez Fernández nuevo Jefe del Estado Mayor de la Defensa (JEMAD) en sustitución de Félix Sanz Roldán, según confirmaron fuentes militares.
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MADRID- Mañana concluye la entrega de despachos de los ejércitos con la ceremonia en Marín a la que asistirán Sus Altezas Reales los Príncipes de Asturias. La Armada cierra el ciclo y culmina el trabajo de los actuales jefes de Estado Mayor porque con toda seguridad el viernes la ministra de Defensa, Carme Chacón, procederá al relevo de la cúpula militar, tal y como anunció el 30 de junio. Desde entonces y hasta el viernes las quinielas no han dejado de circular por los cuarteles, pero a medida que se acerca la fecha los nombres que suenan para ocupar las máximas responsabilidades de los ejércitos y del Estado Mayor de la Defensa (Emad) se reducen.
Precisamente para este puesto parece destinado un nombre, que según fuentes militares tiene todas las papeletas para suceder a Félix Sanz Roldán. Ese nombre es el de Carlos Victoria Ayala, actual jefe del Cuarto Militar del Rey y un teniente general con una notable trayectoria en el Ejército del Aire.
Junto a él, el segundo candidato es el teniente general José Julio Rodríguez, director general de Armamento y Material del Ministerio de Defensa y un hombre que se ajusta bastante al perfil más tecnológico que busca la ministra para la nueva cúpula.
En el caso del nuevo jefe del Aire también tiene posibilidades el teniente general Juan Antonio del Castillo, jefe del Mando de Apoyo Logístico y uno de los asesores de la ministra, José Jiménez Ruiz.
En Tierra todas las apuestas señalan al jefe de la Unidad Militar de Emergencias, Fulgencio Coll, un hombre que no sólo atesora una gran carrera sino que asumió el mando de la retirada de Irak y ha puesto en funcionamiento la nueva unidad. Lo que parece totalmente descartado es la vuelta a Madrid del teniente general Pedro Pitarch, jefe del Eurocuerpo, pues su regreso supondría abandonar el mando del «ejército» europeo y crearía cierto malestar entre un amplio sector del Ejército, que no le ve con buenos ojos.
En la Armada también hay un nombre que sobresale sobre el resto. Al almirante Zaragoza Soto, que ha desarrollado una importante labor estos cuatro años, le sucederá con toda probabilidad su homólogo José María Terán, jefe del Estado Mayor Conjunto. El segundo en las apuestas es el almirante de Acción Marítima, Juan Carlos Muñoz Delgado.
PONTEVEDRA- El presidente del PPdeG, Alberto Núñez Feijóo, aseguró ayer que la ministra de Defensa, Carme Chacón, intentó que se suprimiese la eucaristía que tradicionalmente se celebra en la ceremonia de entrega de los reales despachos en la Escuela Naval de Marín (Pontevedra) y avanzó que su partido pedirá explicaciones en el Congreso de los Diputados por su ausencia en la ceremonia que ayer presidieron los Príncipes de Asturias.
La Escuela Naval de Marín había anunciado la presencia de la ministra en el acto de entrega de reales despachos a un total de 172 oficiales, pero en su lugar asistió el secretario de Estado. Las fuentes de la organización consultadas atribuyeron la ausencia a problemas de agenda de la responsable de Defensa. No obstante, Feijóo aseguró que las autoridades presentes en el acto de ayer constataron el malestar entre los oficiales de la Armada por el intento de suprimir «hasta última hora» la misa del del Carmen. Además, Feijóo espera que el presidente de la Xunta, Emilio Pérez Touriño, presente en estos actos, tenga «una explicación para el pueblo gallego».
El juez ha dado la razón al sargento primero ferrolano Francisco Maceira Rodríguez, que recurrió el arresto de doce días sufrido, oficialmente, por registrar el pasado año dos escritos por un conducto no reglamentario. El Tribunal Militar Territorial Cuarto de A Coruña dictó una sentencia en la que declara incompetentes por carecer de potestad sancionadora tanto al jefe del Órgano de Apoyo al Personal (OAP) de Ferrol, en el momento de los hechos el capitán de navío Jesús Germán Iglesias Martín, como al almirante jefe de Personal de la Armada (Alper), Rafael Lapique Dobarro, que ratificó la sanción impuesta.
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El actual jefe de Estado Mayor de la Defensa, Félix Sanz Roldán, tiene todas las posibilidades de acabar como embajador o, al menos, en tareas diplomáticas. La ministra de Defensa, Carme Chacón, aseguró en su comparecencia del 30 de junio que tenía un puesto reservado para él. Dado que una vez abandonado el Emad no puede ejercer de asesor de la ministra ni del presidente porque se duplicaría con su sucesor, todas las fuentes apuntan a una embajada ante alguno de los múltiples organismos internacionales, como la OSCE, la ONU o la Unión Europea. En la OTAN ya no puede, dado que el Gobierno ya ha designado a Carlos Miranda, ex embajador en Londres.
El cuerpo del teniente Hormigo debía llega el viernes por la tarde. La familia del militar había comunicado a Defensa que renunciaban a los funerales de Estado y a los homenajes y que preferían velar el cuerpo de Santiago en la intimidad. La idea era recoger el féretro del teniente y tras la recepción y la autopsia, trasladarlo a Miguelturra, el pueblo de Ciudad Real donde residía el teniente con su familia.
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MADRID- La Ley de la Carrera Militar logró tras su publicación un hecho inusual en las Fuerzas Armadas: generar malestar en todas las escalas sin distinción, aunque en cada una de ellas los motivos del enfado fueran diferentes. Quizá el colectivo que más ha sufrido las tres leyes de personal de los últimos años (1989, 1999 y 2007) sea el de suboficiales. Por ello, en la de la Carrera Militar se trató de introducir un pequeño bálsamo que aliviara en cierta medida su malestar. Pero el efecto ha sido el contrario, y lo que debía ser una cura se convirtió en una nueva herida.
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Centenares de municipios e instituciones se han sumado a la iniciativa de LA RAZÓN de honrar a las víctimas del terrorismo bautizando con sus nombres calles, plazas, parques y jardines. A los nacionalistas no les gusta la idea. A los comunistas de Llamazares y Madrazo, tampoco. A los batasunos, nada. En una parte de España existen calles y plazas con nombres de asesinos. La sociedad que lo tolera y lo aplaude no está enferma. Está invadida de tumores malignos. Metástasis de odio. Pero todo se andará. Ha escrito Marta Robles en este periódico, que si es legal y aceptable que los terroristas tengan calles con su nombre, se podría ampliar la legalidad y aceptación bautizando nuevas avenidas con nombres de conocidos pederastas. Una buena idea que podría ser tenida en cuenta en determinados municipios vascos y catalanes. Y no sería justo que fueran olvidados los traficantes de droga, los ladrones de guante blanco o guante marrón, los estafadores, los atracadores, los timadores y los conductores borrachos. Que toda la gloria se la lleven los terroristas se me antoja una injusticia a todas luces. Algunos jueces cobardes de la Audiencia Nacional tienen la palabra, porque el derecho a la justicia lo tienen todos los que han cometido un delito, no sólo los que llevan a cabo las matanzas terroristas.
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Madrid- Nació como unidad especial de las Fuerzas Armadas a las órdenes del presidente del Gobierno en 2005. Unos dicen que fue consecuencia directa de la descoordinación entre Administraciones después del trágico incendio de Guadalajara que se cobró la vida de 11 personas en julio de ese año; otros, que fue por una noche de insomnio de Zapatero, preocupado por el colapso en las carreteras españolas tras una nevada. Hablamos de la Unidad Militar de Emergencias (UME), una apuesta personal del jefe de Gobierno, supuestamente, para garantizar la seguridad, la cohesión y la solidaridad entre territorios. El tiempo y una orden ministerial diluyeron el mando «supremo» de Zapatero sobre la unidad que ahora depende orgánicamente del ministro de Defensa. El próximo octubre se cumplirán tres años de su puesta en funcionamiento, y el PP, a través de su diputada Carmen Álvarez-Arenas, ha pedido al Gobierno información exhaustiva sobre las misiones. Primera pregunta: ¿Cuál es el coste, desglosado por capítulos, de la Unidad Militar de Emergencias? Respuesta: silencio administrativo. Bien es verdad que los primeros datos de inversión que se anunciaron para la unidad ascendían a 500 millones de euros en los tres primeros años.
El deseo del PP de conocer hasta el último euro que cuesta la Unidad Militar no lleva la más mínima crítica a los Ejércitos. Todo lo contrario. Álvarez-Arenas valora muy positivamente el trabajo del teniente general Fulgencio Coll como jefe de la UME. Sus recelos tienen que ver con «una decisión política del presidente, a nuestro juicio equivocada, pues los militares ya actuaban en labores de Protección Civil antes de la creación de la UME».
La segunda pregunta planteada por Álvarez-Arenas al Gobierno fue ¿cuántas intervenciones ha realizado la UME desde su creación? Y la respuesta, en este caso, con fecha 18 de junio, ha dejado incluso más perpleja a la diputada: la unidad estrella del Ejército tan sólo ha tenido ocho salidas en tres años. Del 27 de julio al 2 de agosto de 2007, al incendio forestal de Tejera (Gran Canaria); del 28 al 31 de julio también de 2007, al incendio de Cerro Muriano (Córdoba); del 30 de julio al 3 de agosto del mismo año, al incendio de Los Realejos (Tenerife); del 28 de agosto al 2 de septiembre de 2007, al incendio declarado en Les Useres (Castellón); del 12 al 20 de octubre de 2007, a las inundaciones en El Vergel-Beniarbreig (Alicante); el 21 de noviembre de 2007, a las inundaciones de Utrera (Sevilla); el 19 de diciembre de 2007 para trasladar a Algeciras (Cádiz) material contra el frío y del día 26 al 29 de abril de 2008, al incendio forestal de la Gomera. Eso ha sido todo. Conclusión: «La UME no obedece a una necesidad real, mucho menos cuando el Gobierno escamotea el dinero para el Ejército en misiones internacionales».
España es así: se quieren borrar huellas de los odios provocados por la guerra y el franquismo, pero la autoridad judicial ordena que se reponga el nombre de un etarra dado a un parque público de Hernani. Es una de las consecuencias derivadas de la discutida sentencia de la Sala de lo Penal de la Audiencia Nacional, aprobada por unanimidad, sin un voto en contra, de sus 17 magistrados. Ya saben: la que considera que mantener esos homenajes permanentes a varios asesinos no constituye delito. Es delito dedicárselos, pero no mantenerlos.
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madrid- Más de 48 millones de euros para un curso que carece de validez académica alguna para los militares. Ese es el presupuesto diseñado por el Ministerio de Defensa para el curso de adaptación a la nueva escala única de oficiales creada con la Ley de la Carrera Militar. El curso, que sólo sirve para certificar la validez de los oficiales para integrarse con sus compañeros de la escala superior, se compone de una fase a distancia y otra presencial.
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MADRID.- La ministra de Defensa, Carme Chacón, ha anunciado el inicio de los trámites para la destrucción de las bombas de racimo existentes en España adelantándose así a los plazos formales previstos en el Tratado contra las bombas de racimo aprobado el pasado 30 de mayo en la Conferencia Diplomática de Dublín.
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Un total de 136 militares españoles que integraban el contingente de 425 efectivos desplegados bajo mandato de las Naciones Unidas en Afganistán para estabilizar la situación de este país regresaron hoy a España.
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Uno de los cuatro aviones no tripulados (UAV) españoles desplegados en Afganistán, también conocidos como aviones espía, se ha estrellado cerca de la base de Herat cuando realizaba un vuelo de ensayo, según ha informado a Efe el Ministerio de Defensa.
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El límite legal que obliga a que no haya más de 3.000 soldados españoles destinados en misiones en el exterior a la vez, se ha convertido en un lastre absurdo porque resulta imposible de cumplir. Un responsable militar me comentó esta misma semana que cada vez que se acomete una nueva misión o se reestructura alguna existente, el alto mando se enfrenta a la resolución de un dificilísimo sudoku. Y no tiene sentido. El anuncio que la ministra de Defensa, Carme Chacón, expuso en el Congreso el pasado martes es un profundo cambio de actitud política por parte del Gobierno. Está claro que no podremos aportar contingentes tan numerosos como Francia o Reino Unido —aunque sí en calidad—, pero de ahí a la autolimitación va un abismo. Lo sucedido con el envío de tropas al terremoto de Pakistán o ante la nueva operación en África son dos ejemplos evidentes. La cuestión es cuándo se pondrá negro sobre blanco dicha corrección. «Se tardará, pero se hará», me aseguran. Cuanto antes, mejor.
madrid-La ministra de Defensa, Carme Chacón, telefoneó durante el fin de semana a los jefes de Estado Mayor para informales de que haría público su próximo relevo. Pero la ratificación pública de sus intenciones del lunes en el Congreso de los Diputados ha desatado todas las especulaciones posibles sobre los futuros mandos de las Fuerzas Armadas. La primera pregunta que circulaba ayer por los cuarteles es el cuándo. Chacón dijo «en las próximas semanas» y las apuestas se centran en el Consejo de Ministros del viernes 18 de julio. Dos días antes acaba la entrega de despachos de oficiales de los ejércitos, y se consideraría un gesto para los jefes salientes que pudieran «despedirse» de sus hombres en esos actos.
Más allá del hecho de que aún exista entre los militares la duda de si Chacón cambiará o no al jefe del Ejército de Tierra, Carlos Villar, que sólo lleva dos años al frente del mismo, algunas fuentes señalan que la titular de la cartera de Defensa busca una cúpula militar «rejuvenecida» y especialmente enfocada hacia la vertiente tecnológica de las Fuerzas Armadas.
La segunda pregunta, obvia, que flotaba ayer en círculos militares era el quiénes. Si la ministra respeta la norma no escrita de que los ejércitos se turnen al frente de la Jefatura de Estado Mayor de la Defensa (Jemad), en esta ocasión le correspondería al Ejército del Aire, por lo que éste tendría dos tenientes generales en el disparadero, uno para este puesto y otro para dirigir su ejército.
Como Jemad, sin contar con el actual jefe de Estado Mayor del Aire (Jema), Francisco José García de la Vega, ni al jefe del gabinete técnico de la ministra, Miguel Lens, suenan José Julio Rodríguez (director general de Armamento y Material), Carlos Gómez Arruche (jefe del Mando Aéreo General), y Felipe Carlos Victoria de Ayala (jefe del Cuarto Militar del Rey). Nombres que si no acaban en el Estado Mayor de la Defensa podrían dirigir el Ejército del Aire, aunque en este caso a la lista de candidatos habría que añadir el de Juan Antonio del Castillo, jefe del Mando de Apoyo Logístico del Aire.
En la Armada la apuesta se dirige hacia el almirante José María Terán (jefe del Estado Mayor Conjunto), Juan Carlos Muñoz Delgado (almirante de Acción Marítima) y Manuel Rebollo, segundo jefe de la Armada.
En Tierra, si finalmente se sustituye a Carlos Villar, el nombre que suena con más fuerza es el del teniente general Fulgencio Coll, jefe de la Unidad Militar de Emergencias y encargado en 2004 de la retirada de las tropas de Irak, y Rafael Barbudo Gironza, segundo jefe del Ejército de Tierra.
Madrid- Más allá de los objetivos que se propone cumplir en esta Legislatura, la ministra llegaba al Congreso con varios frentes polémicos abiertos antes y durante su baja maternal. Kosovo, el límite de militares en el extranjero, los blindados, Ceuta y Melilla... Pero con una clara prioridad: el consenso. Algo en lo que encontrará a un PP dispuesto a ayudar al Gobierno en una política de Estado. Pero esto no implica que no vaya a criticar. Así lo hizo ayer la portavoz popular en la comisión de Defensa, Beatriz Rodríguez Salmones, que centró sus críticas en la postura del Gobierno respecto a Kosovo y en cuanto al límite autoimpuesto a las misiones, porque esto no da flexibilidad a los mandos para diseñar las operaciones.
Para sorpresa de todos los diputados presentes, la ministra admitió que hay que revisar esas limitaciones, por cuanto están «obsoletas» desde que se aprobó la Ley de la Defensa Nacional que regula la petición de permiso al Parlamento para el envío de cualquier contingente. Este es otro de los puntos que la ministra se comprometió a revisar y a consensuar: el sistema de petición de permiso parlamentario.
Más allá de este asunto, Rodríguez Salmones denunció la «incoherencia y contradicciones» en la política del Gobierno ante la independencia de Kosovo, tras el anuncio de la ministra de que va a mantener la presencia militar en esta región por «fidelidad a los aliados» y para garantizar la «estabilidad de la región» pese a que no reconoce la independencia de la provincia serbia.
En cuanto a los nuevos blindados que se desplegarán en Afganistán, Chacón reconoció «algún retraso» en el despliegue en Afganistán de los «Lince», los vehículos que su antecesor en el cargo, José Antonio Alonso, aseguró que estarían destacados en el país asiático «antes de primavera». El retraso lo achacó la ministra a «algunas adaptaciones tecnológicas y la instrucción del personal que lo debe usar».
Por último, quiso zanjar la polémica suscitada en Ceuta y Melilla por la supuesta reducción de efectivos y anunció que se incrementarán en 350 militares en ambas ciudades.
Madrid- La ministra de Defensa, Carme Chacón, volvió ayer al trabajo tras cuarenta y dos días de baja maternal y lo hizo con energías renovadas y con múltiples frentes abiertos en su Ministerio. Lo primero, «en las próximas semanas», relevar a la cúpula militar y reforzar tras el cambio la figura del jefe de Estado Mayor de la Defensa (Jemad), jefatura en la que, si no hay sorpresas en esta ocasión, se colocará un general del Ejército del Aire. Ese refuerzo vendrá marcado por una mayor capacidad «para supervisar y evaluar la preparación de las unidades de la Fuerza así como para velar por su disponibilidad».
El objetivo es que el nuevo Jemad cuente «con instrumentos y facultades, precisos para garantizar el mayor nivel de seguridad y de eficacia en el cumplimiento de las misiones de las Fuerzas Armadas de modo integral». Para ello, la titular de Defensa aseguró que pretende fortalecer el principio de «acción conjunta» de los ejércitos, para lo que su Departamento impulsará el desarrollo de la Fuerza Conjunta de Reacción Rápida, contemplado en la vigente Directiva de Defensa Nacional. El segundo anuncio implica precisamente a esta directiva, o más bien a su nueva versión, que llevará al Congreso de los Diputados después del verano para su discusión y que incluirá el mandato de elaborar una Estrategia Nacional de Seguridad.
De la misma manera, la ministra anunció que entre sus objetivos para esta legislatura entra la actualización del régimen de derechos y deberes de los militares, que pasa por la renovación del real decreto de Reales Ordenanzas, sin elevarlo a rango de Ley, como reclaman algunos sectores de las Fuerzas Armadas, y la «modificación de las leyes disciplinarias militares para hacerlas concordar con la nueva realidad social».
Entre los objetivos de la ministra entra también el elevar el número de efectivos de las Fuerzas Armadas de 126.000 a 130.000, con especial incidencia en la tropa y marinería y en la escala de suboficiales.
En un plano más social, la ministra se propuso la plena identificación de la ciudadanía con las Fuerzas Armadas y las ayudas a los militares para facilitar su movilidad, como beneficios para conseguir una vivienda. Entre otras cosas, para mejorar el entorno de trabajo de los uniformados, creará el observatorio de la vida militar.
Por último, Chacón propugnó una racionalización de los medios materiales mediante un planteamiento por capacidades coordinado, tras lo que anunció un incremento de las unidades de aviones espía, la compra de más buques de acción marítima para aumentar el control del Estrecho de Gibraltar y los flujos migratorios y seguirá la instalación de inhibidores de frecuencia en los vehículos blindados que participan en misiones de paz.